Cilia Flores: La «primera combatiente” del chavismo será enjuiciada en EU
La "Primera Combatiente" de Venezuela enfrenta un escenario de incertidumbre jurídica tras años de consolidación en el poder junto al chavismo
Nueva York, EU, 12 de enero de 2026.- La trayectoria política de Cilia Flores, esposa de Nicolás Maduro, ha alcanzado un punto de inflexión histórico. Tras décadas de escalar posiciones en el aparato público venezolano —siempre bajo el ala de Hugo Chávez y posteriormente junto a su marido—, la figura institucional de Flores se encuentra hoy bajo el escrutinio de tribunales internacionales.2
A pesar de que Maduro intentó blindar su imagen bajo el título de «Primera Combatiente» para alejarse de conceptos tradicionales de «alta alcurnia», las sanciones del Departamento del Tesoro de EE. UU. y las recientes acciones judiciales han colocado a su círculo íntimo en el centro de investigaciones por corrupción y narcotráfico.3
El ascenso a la sombra de Chávez
Tanto Flores como Maduro compartieron un origen común en la vida pública: la defensa y lealtad absoluta a Hugo Chávez.4 Flores desarrolló una carrera propia de alto perfil, ocupando cargos de relevancia institucional antes de que Maduro alcanzara la presidencia, consolidándose como una pieza estratégica para el sostenimiento del régimen.
Investigaciones y Sanciones Clave:
| Entidad / Actor | Acción Realizada | Motivo |
| Tesoro de EE. UU. (2018) | Sanciones financieras contra Flores. | Golpear al entorno próximo que permitió el saqueo de la riqueza venezolana. |
| Fiscalía de EE. UU. | Imputaciones en tribunales de Nueva York. | Presunta participación en delitos de narcotráfico y lavado de dinero. |
| «Los Chamos» | Investigación a los hijos de Flores. | Presunto uso de influencias para actos de corrupción y narcotráfico. |
Un país en crisis
Cronistas y organismos internacionales señalan que el modelo de gobierno impulsado por Flores y Maduro ha dejado a Venezuela en una situación crítica:
- Economía: Devastación del aparato productivo y crisis hiperinflacionaria.
- Derechos Humanos: Denuncias de represión sistemática y encarcelamiento de opositores.
- Crisis Humanitaria: Escasez de alimentos y servicios básicos que ha provocado un éxodo de millones de personas.
- Aislamiento: Un cerco diplomático internacional que ha limitado las operaciones del país en el extranjero.
«No se metan con la familia»
En el pasado, Nicolás Maduro reaccionó con dureza ante las medidas contra su esposa, calificándolas de «cobardía».5 Sin embargo, la justicia estadounidense ha avanzado sobre su círculo más íntimo, incluyendo a sus hijos Walter Jacob, Yoswal Alexander y Yosser Daniel Gavidia Flores, quienes hoy enfrentan una alta incertidumbre política debido a las investigaciones sobre su participación en el manejo de recursos estatales.
El futuro judicial
El anuncio de que ambos enfrentarán cargos en un tribunal de Nueva York marca un precedente en las relaciones internacionales de la región, intensificando la presión sobre la dirigencia oficialista venezolana que, durante años, utilizó el poder del Estado para salvaguardarse.6
Orígenes humildes
Flores nació en 1956 en Tinaquillo, en el estado Cojedes, «en un rancho con piso de tierra», se ha comentado que de «muy niña, a los cuatro años» su familia abandonó esa localidad del centro norte del país para trasladarse a Caracas. Allí, Cilia, la menor de seis hermanos, viviría junto a su familia en Catia y Boquerón, dos populosas barriadas del oeste de Caracas. A los 32 años se graduó en derecho en la Universidad Santa María. Después se especializó en lo penal y laboral. Su vida, sin embargo, tomaría un nuevo rumbo después del fallido intento de golpe de Estado que encabezó Hugo Chávez en febrero de 1992. Flores ya como abogada se incorporó al equipo legal que asumió la defensa de los militares golpistas, a cuyo proyecto político terminó vinculándose.
Fue en esa época que conoció a Maduro, acompañando a Chávez en actos públicos como una suerte de guardia de seguridad. Contaba Maduro; «Encontré a Cilia en la vida. Era abogada de varios militares patriotas presos. Pero era abogada del comandante Chávez, cuando bueno, ser abogada del comandante Chávez en la cárcel… duro», «La conocí en esos años de lucha y después bueno, ella me empezó a picar el ojo. A hacer ojitos», también dijo. Desde entonces, la suerte de ambos quedó vinculada a Chávez y al chavismo.
Diputada y procuradora. En 1993, Flores fundó el Círculo Bolivariano de los Derechos Humanos y se alistó en el Movimiento Bolivariano MBR-200, fundado por Chávez, al que más tarde siguió en el Movimiento V República (MVR) y el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), de cuya dirección nacional formo parte. Con la llegada al poder de Chávez en las elecciones presidenciales de 1998, le correspondería ocupar cargos de gran importancia. En el año 2 mil, Flores fue electa diputada y, tras ser votada para un segundo periodo, se convirtió en 2006 en la primera mujer en presidir la Asamblea Nacional de Venezuela.
Durante seis años estuvo al frente de un parlamento prácticamente monocolor, debido a la decisión de los principales partidos de la oposición venezolana de no participar en los comicios legislativos. Flores era entonces la cabeza de uno de los poderes públicos y se mostró como una combativa colaboradora de Chávez. Su gestión frente a la Asamblea Nacional no estuvo exenta de polémica, incluyendo una relacionada con la decisión de prohibir el acceso de la prensa al hemiciclo parlamentario. Esta medida se mantuvo hasta enero de 2016, cuando tras unas nuevas elecciones legislativas, la oposición venezolana logró el control de la Asamblea Nacional.
Flores también fue acusada de nepotismo por parte de organizaciones sindicales que la señalaron de haber influido en la contratación de hasta 40 personas, entre las cuales había numerosos miembros de su familia. «Aquí ingresó mi familia y yo me siento bien orgullosa de que sean mi familia. Los defenderé en esta Asamblea Nacional como trabajadores y defenderé los concursos públicos», respondió a los señalamientos en una entrevista con un medio local. A inicios de 2012, Chávez la nombró Procuradora General de la República, cargo en el que permaneció hasta marzo de 2013, cuando falleció.
En julio de ese año, tres meses después de la elección de Maduro como presidente, Flores se convirtió formalmente en primera dama al contraer ambos matrimonio. Así daban forma legal a una larga convivencia de muchos años, durante la cual criaron juntos a los hijos que ambos tenían de relaciones anteriores: tres de ella y uno de él. En las elecciones legislativas de 2015, Flores volvió a ser electa como diputada de la Asamblea Nacional, en la que el chavismo era minoría por primera vez en 15 años. Dos años más tarde, en agosto de 2017, terminó por dejar de lado ese foro y se incorporó como miembro de la controvertida y entonces recién electa Asamblea Nacional Constituyente.
En mayo de 2015, Flores estrenó un programa de televisión en la cadena pública Venezolana de Televisión al que llamaron «Con Cilia, en familia» y, un año más tarde, comenzó las transmisiones del programa radial «Decisiones», en la también estatal Radio Miraflores. Pero durante estos últimos años, el verdadero protagonismo en los medios no sería de ella, sino de su familia. En noviembre de 2015, un fiscal de Nueva York imputó por delitos de narcotráfico a sus sobrinos Efraín Antonio Campo Flores y Franqui Francisco Flores de Freitas. Los hombres habían sido arrestados en Haití y entregados por las autoridades locales a agentes de la Administración para el Control de Drogas de EE.UU. (DEA, por sus siglas en inglés). Flores reaccionó acusando a las autoridades estadounidenses de haber «secuestrado» a sus sobrinos y que buscaban desprestigiar su candidatura a la Asamblea Nacional. Pese a ello, en diciembre de 2017, un juez condenó a los dos jóvenes a 18 años de cárcel por delito de narcotráfico.
La Fiscalía les había acusado de conspirar para utilizar el hangar presidencial del aeropuerto de Maiquetía de Caracas, desde donde presuntamente pretendían enviar 800 kilogramos de cocaína a Honduras que serían llevados después a Estados Unidos. En octubre de 2022, ambos fueron excarcelados y liberados tras recibir un perdón del presidente de EE.UU., Joe Biden, como parte de un acuerdo gracias al cual Maduro accedió a liberar a siete estadounidenses encarcelados en Venezuela. La situación de Flores o, mejor dicho de su familia, se había visto complicada tras el regreso de Trump a la Casa Blanca. A mediados de diciembre, el mandatario estadounidense impuso sanciones a los dos sobrinos de Flores a los que Biden había liberado, así como a Carlos Erik Malpica Flores, otro sobrino de Flores que ha ocupado importantes cargos en el gobierno de Maduro, incluyendo Tesorero Nacional y vicepresidente de Pdvsa. Estas sanciones, claro está, ahora pueden ser considerados como problemas menores cuando se considera que quienes se encuentran ahora detenidos e imputados son Flores y Maduro.




