Ficha de búsqueda del ICE contra extesorero de Tacámbaro continúa vigente y actualizada
Ramón Raudel Campos Murillo es identificado por EU como socio de la MS-13 y acusado de trata de personas
Tacámbaro, Michoacán, 04 de marzo de 2026.- La ficha del Gobierno de Estados Unidos contra el extesorero de Tacámbaro no desapareció. Fue actualizada el 24 de enero de 2025 y en 2026 continúa visible. En ese documento, U.S. Immigration and Customs Enforcement (ICE por sus siglas en inglés) identifica a Ramón Raudel Campos Murillo como acusado en el Distrito Este de Virginia por transporte interestatal de mujeres y una menor con fines de prostitución, y lo clasifica como “socio documentado” de la Mara Salvatrucha (MS-13).
La publicación original data de julio de 2018 y refiere una orden de arresto emitida en diciembre de 2011 por hechos que, según el propio comunicado, ocurrieron entre 2009 y 2012 e incluyeron la explotación de una menor de 15 años. Siete años después, el perfil fue revisado y actualizado, manteniéndose público y vigente.
Mientras ese registro federal permanece activo, en Tacámbaro el nombre de Campos Murillo no se borró tras el escándalo político que detonó su salida del gobierno municipal. El 23 de noviembre de 2024 renunció a la Tesorería en medio de presión pública por sus antecedentes en Estados Unidos y por señalamientos que comenzaron a escalar en el ámbito local y nacional y que lo ligaban al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Sin embargo, la renuncia fue apenas un movimiento administrativo. Durante 2025 y hasta enero de 2026, su presencia siguió siendo visible en inauguraciones de obra pública, actos oficiales del Ayuntamiento y eventos públicos. En diversas ocasiones apareció sentado en el presídium, incluso a un lado del alcalde Alejandro Fuerte García, proyectando una imagen de cercanía e influencia pese a no ostentar ya cargo formal.
La escena más reciente ocurrió apenas tres días atrás. En la colonia Amalia Solórzano encabezó una jornada de entrega de cobijas como dirigente municipal del Partido del Trabajo. No estuvo solo: lo acompañaron el propio alcalde Alejandro Fuerte García y la regidora Yesenia Díaz Barrera, su esposa. Hubo discurso, fotografías, testimonios de vecinos y recordatorios de apoyos previos. El mensaje fue claro: Campos Murillo no está replegado; sigue operando en territorio, construyendo base social y mostrando cohesión con el grupo en el poder.
El contexto de Ramón Raudel Campos Murillo en la política de Tacámbaro se vuelve cada vez más delicado. En 2024 trascendieron investigaciones de la Fiscalía General de la República (FGR) sobre presuntas reuniones entre autoridades municipales, incluido Murillo, y representantes del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Aunque ha negado los vínculos y no existe imputación formal en México, la ficha federal estadounidense actualizada en 2025 y su clasificación como asociado de la MS-13 alimentan una narrativa de contradicción.
Un fortalecimiento tras la crisis institucional
La violencia política que sacudió al municipio no alteró su entorno. Tras el asesinato del alcalde electo Salvador Bastida García en junio de 2025, el círculo cercano a Campos Murillo se fortaleció.
- Consolidación en el Cabildo: Su esposa, Yesenia Díaz Barrera, asumió una regiduría tras la salida de la titular propietaria por supuestos motivos de salud.
- Poder Partidista: Se mantiene como dirigente municipal del Partido del Trabajo (PT), encabezando la estructura política que gobierna actualmente el municipio.
La normalización de la influencia
El cuadro actual de Tacámbaro combina un expediente federal vigente en Estados Unidos con una presencia constante en actos oficiales durante 2025 y 2026. A pesar de su renuncia forzada en noviembre de 2024, su actividad partidista abierta junto al alcalde Alejandro Fuerte García sugiere una continuidad política ininterrumpida.
«La discusión ya no se limita a un antecedente judicial en el extranjero. Se centra en la influencia que persiste más allá del cargo formal y en la normalización pública de una figura cuya ficha permanece activa», señala el análisis de la situación actual.
La situación en Tacámbaro pone de manifiesto la brecha entre los señalamientos de agencias internacionales y la realidad operativa en el territorio, donde la estructura de poder local parece blindada ante los cuestionamientos externos.




