DestacadasSucesos

Ya es oficial: Moody’s baja la calificación de México a Baa3 y lo deja a un paso de perder el grado de inversión

La agencia advierte un debilitamiento sostenido de la fortaleza fiscal por el aumento de la deuda, el bajo crecimiento y los apoyos a Pemex

Ciudad de México, 21 de mayo de 2026.- Moody’s Ratings bajó la calificación crediticia soberana de México de Baa2 a Baa3 y cambió la perspectiva de negativa a estable, una decisión que coloca al país a solo un escalón de perder el grado de inversión.

La medida fue atribuida al deterioro de las finanzas públicas, al incremento de la deuda pública y al costo que representa el apoyo continuo del gobierno federal a Petróleos Mexicanos (Pemex). De acuerdo con el análisis de la agencia, la fortaleza fiscal de México se ha debilitado de forma sostenida desde 2024, enfrentando una menor capacidad para estabilizar su deuda en un contexto de bajo crecimiento económico.

Con este ajuste, México conserva el grado de inversión pero queda en el nivel más bajo dentro de esa categoría para Moody’s. Esto significa que el país todavía es considerado apto para inversión, pero con menos margen ante nuevos deterioros, lo que puede influir negativamente en el costo de financiamiento del gobierno y en la confianza de los inversionistas.

La calificadora señaló que el déficit fiscal se mantuvo elevado en 2025, cerca del 5% del Producto Interno Bruto (PIB), apenas por debajo del 5.3% registrado en 2024. Como resultado, la deuda bruta del gobierno aumentó de forma constante, pasando de 39.8% del PIB en 2023, a 46% en 2024 y alcanzando el 49.3% en 2025. Se prevé que los déficits se mantengan por encima del 4% del PIB entre 2026 y 2027 debido a la rigidez del gasto público y a las presiones por el gasto social y prioridades energéticas.

Respecto a Pemex, Moody’s estimó que el gobierno otorgó apoyos por alrededor de 35 mil millones de dólares en 2025 (1.9% del PIB) y presupuestó otros 14 mil millones de dólares para 2026. La agencia anticipó que podrían requerirse más respaldos en los próximos años, ya que no se observa una mejora material en las operaciones de la petrolera, lo que representa un riesgo fiscal continuo para la federación.

Asimismo, la calificadora redujo sus expectativas de crecimiento económico para México, previendo una expansión de menos de 1% en 2026 y de 1.3% en 2027. Esta desaceleración de la inversión privada se atribuye a factores estructurales y de incertidumbre, incluyendo restricciones en energía, problemas de agua, limitaciones logísticas, condiciones de seguridad, la revisión del T-MEC y cambios institucionales como la reforma judicial.

Por otra parte, el cambio de perspectiva de negativa a estable indica que Moody’s no anticipa otra baja inmediata, ya que el país aún conserva importantes fortalezas macroeconómicas. Entre ellas destacan la autonomía del Banco de México, la capacidad de respuesta de la política monetaria y el acceso preferencial al mercado de Estados Unidos. Una futura mejora en la calificación dependerá de una reducción sostenida del déficit fiscal y de una trayectoria más estable de la deuda pública.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba