Ciberdelitos en la mira: Michoacán tipifica los daños patrimoniales cometidos con tecnología e IA
El Congreso del Estado aprobó reformar el Código Penal para castigar a quienes alteren, destruyan o inutilicen bienes ajenos mediante plataformas digitales o sistemas informáticos.
Morelia, Michoacán, 01 de julio de 2026.- El Pleno de la 76 Legislatura aprobó la reforma al artículo 228 bis del Código Penal para el Estado de Michoacán, con el objetivo de tipificar de manera formal el delito de daño en las cosas mediante conductas en tecnología digital.
Esta nueva modalidad delictiva castigará penalmente a quien, a través de medios tecnológicos, digitales, inteligencia artificial, tecnologías de la información, sistemas informáticos, plataformas digitales, redes de comunicación o medios electrónicos, destruya, deteriore, altere, inutilice o afecte total o parcialmente una cosa ajena o propia, siempre y cuando de dicha acción se derive un perjuicio económicamente apreciable en contra de otra persona.
Dolo y afectaciones masivas bajo la lupa legal
Con esta modificación al marco jurídico local se incorporan con total claridad los elementos objetivos del tipo penal, exigiendo que el uso de las herramientas y medios digitales sea el factor determinante en la producción del resultado lesivo, además de establecer de forma explícita el elemento subjetivo del dolo.
Asimismo, el dictamen integra rigurosos criterios de valoración judicial relacionados con la obtención de lucro, la reiteración de la conducta, la afectación a una pluralidad de víctimas y la relevancia del impacto económico.
Para lograr un equilibrio adecuado entre la eficacia punitiva del Estado y las garantías penales de los ciudadanos, la reforma contempla la previsión de persecución por querella en aquellos supuestos donde la afectación patrimonial sea menor.
Esta reforma representa una evolución necesaria en el derecho penal estatal, adaptando las normas normativas a la realidad digital contemporánea y fortaleciendo la tutela efectiva del patrimonio en un entorno socioeconómico híbrido. Con ello, Michoacán avanza hacia la construcción de un orden jurídico más resiliente ante los delitos informáticos modernos.




