Industria automotriz mexicana pierde más de 100,000 empleos en dos años, revela la EMIM
El ajuste laboral se concentra en el segmento de autopartes debido a la automatización y factores globales
Ciudad de México, CDMX, 13 de julio de 2026.- La industria automotriz en México, uno de los principales motores económicos y de exportación del país, registró la pérdida de más de 100,000 puestos de trabajo en un periodo de dos años, de acuerdo con los datos más recientes de la Encuesta Mensual de la Industria Manufacturera (EMIM) elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Esta contracción laboral enciende las alarmas en el sector fabril, reflejando un periodo de ajustes estructurales y retos de competitividad global.
De acuerdo con el reporte, la disminución de personal ocupado responde a una combinación de factores globales y locales, entre los que destacan la acelerada transición hacia la electromovilidad —que requiere procesos de ensamble más automatizados y menor uso de mano de obra directa—, así como la reconfiguración de las cadenas de suministro regionales y el incremento en los costos operativos fijos para las empresas medianas y pequeñas.
Los analistas sectoriales señalan que el impacto de este recorte de personal no ha sido uniforme. Mientras que las grandes plantas armadoras de vehículos terminales han logrado contener la caída gracias a compromisos de exportación consolidados, el eslabón más afectado ha sido el sector de autopartes y componentes intermedios, un segmento altamente sensible a las fluctuaciones de la demanda del mercado norteamericano y a las presiones inflacionarias de los insumos.
Esta pérdida de plazas laborales contrasta con las cifras positivas de inversión extranjera que el país ha captado bajo el amparo del nearshoring. Los expertos advierten que se está ensanchando la brecha entre el valor total de la producción y la capacidad real del sector para generar empleo masivo, lo que sugiere que las nuevas inversiones tecnológicas vienen acompañadas de un mayor grado de automatización que desplaza la necesidad de mano de obra tradicional.
Ante este panorama, organizaciones empresariales y sindicatos del sector automotor han enfatizado la urgencia de diseñar programas de capacitación y reconversión laboral de alto nivel (upskilling). La meta es preparar a los técnicos e ingenieros mexicanos para las demandas específicas de la manufactura inteligente y el desarrollo de tecnologías limpias, asegurando que el país conserve su competitividad en Norteamérica sin sacrificar su mercado de trabajo formal.




