¡Absurdo!, autoridades reducen carriles en transitado cruce de Morelia
Con el pretexto de favorecer a peatones y ciclistas, redujeron con boyas la confluencia entre Avenida Tata Vasco, Avenida Acueducto y Calzada Ventura Puente; se percibe un mayor riesgo de personas atropelladas y accidentes

Morelia, Michoacán, 11 de febrero de 2020.- Pese a advertencias de automovilistas y transportistas, y por absurdo que parezca, autoridades estatales y municipales han creado un cuello de botella en un transitado cruce de Morelia.
Con el pretexto de favorecer a peatones y ciclistas, redujeron con boyas la confluencia entre Avenida Tata Vasco, Avenida Acueducto y Calzada Ventura Puente; un punto en el cual el tránsito vehicular solía ser fluido -siempre y cuando no hubiera cierre de la Calzada Ventura Puente frente a la Secretaría de Finanzas y Administración de Michoacán-.
Así, los automovilistas que llegan de Avenida Tata Vasco hacia la Avenida Acueducto y Calzada Ventura Puente se encuentran con sólo 2 carriles, en lugar de los 3 o hasta 4 que antes de manera tradicional se formaban ahí.
Antes, lo que daban vuelta hacia el Centro Histórico se colocaban a la extrema derecha y después había dos carriles que eran ocupados para quienes continuarían en línea recta hacia la Calzada Ventura Puente, así como un cuarto carril para dar vuelta a la izquierda, en dirección hacia la Salida a Mil Cumbres.
Sin embargo, ahora con la reducción de carriles sólo se forman dos filas: la de aquellos que van hacia el Centro Histórico y una más donde se concentran los que van hacia la Calzada Ventura Puente o darán vuelta a la izquierda.
Ello provoca severos conflictos viales, así como que varios automovilistas se brinquen las boyas que se supone que protegerán a los peatones y ciclistas, para seguir el camino que usualmente utilizaban.
Por si eso fuera poco, también se redujeron con boyas los carriles de la Calzada Ventura Puente para ingresar a la Avenida Acueducto y para proseguir por Avenida Tata Vasco.
Además, se redujeron los espacios para dar vuelta a la derecha en los cuatro cruces, lo que incluso es más peligroso para los automovilistas.
En todos los casos el resultado es el antes descrito: Por un lado, el conflicto vial que generan los cuellos de botella y la falta de respeto de transportistas y automovilistas particulares hacia las nuevas boyas, lo que a la postre pondrá en riesgo también a peatones y ciclistas que se atrevan a cruzar por esos lugares.