¡Nos lo merecemos! Relación entre el mexicano y su gobierno
Si no creamos instituciones fuertes combatiendo los males de raíz como la corrupción y la colaboración con el crimen organizado, el país nunca cambiará

Coimbra, Portugal, 29 de agosto de 2025.- “Todo pueblo tiene el gobierno que se merece” es una frase muy escuchada desde siempre, y que evoca a una corresponsabilidad entre el político y el votante; es una manera sutil de decir que si nuestro gobierno no funciona es muchas veces a causa de nosotros mismos, del ciudadano común.
Esto último puede deberse a la falta de compromiso civil, sea por no ir a votar o incluso por votar, pero no informarse como es debido y dejarse llevar por lo que los demás dicen o peor aún, por la compra de votos, ya sea en forma de dinero o en forma de alguna otra ayuda como puede ser una despensa.
Es verdad también que muchas veces esta frase no es del todo cierta debido a que la buena o mala gestión depende en gran medida del Estado mismo. Puede ser que el ciudadano se informó bien por el candidato, fue a votar y esperaba resultados y puede ser igualmente que este último llegue a ser un político corrupto e ineficiente.
Aún así, creo que hemos llegado a un punto de nuestra historia que simplemente debemos asumir nuestra culpa, ha llegado el momento de darle la razón a esta frase y admitir que hemos sido nosotros los que hemos estado equivocados ya hace mucho tiempo.
Lo que pasó esta semana en el Senado entre Alito y Noroña da fortaleza a mi argumento anterior, esos son los “políticos” que nos representan y sí, nosotros somos los culpables. Culpables porque sin importar los partidos los políticos siempre son los mismos. Me pregunto yo, ¿cómo queremos un cambio?
Si en México los políticos no tienen ideales y saltan de partido en partido como si trataran de coleccionar estampillas para su álbum. Es inverosímil que MORENA se la pase hablando mal de los otros partidos cuando está formado en gran parte por políticos de esos mismos partidos.
También resulta nefasto que con cada escándalo, se escuden en su recurrente frase de “sí, pero ellos robaron más” como si se tratara de ser el menos peor, cuando lo que necesitamos es un gobierno eficaz, no un gobierno que esté atado eternamente al discurso de víctima, entonces, ¿para qué querían gobernar si sólo se iban a quejar de cada problema?
La oposición no está mejor que digamos, no hay una figura visiblemente fuerte ni partido ni bloque que pueda representar un verdadero cambio o alternativa, así como el oficialismo vive del pasado, la oposición sólo consigue hablar mal del gobierno y no ofrecen una verdadera visión sólida de país, un proyecto en el cual creer.
Llevamos años y años con los mismos políticos, con partidos que nacen, otros mueren y otros siguen; pero al final sólo cambia el color y nombre, no hay verdadera evolución, no hay caras nuevas y las pocas que hay, se dejan podrir ante las que ya estaban.
Si no creamos instituciones fuertes combatiendo los males de raíz como la corrupción y la colaboración con el crimen organizado, el país nunca cambiará, pero eso no lo harán los políticos de siempre, esos que se pelean no por ti, sino por sus propios intereses, por lo tanto, sí pueblo, la culpa es nuestra, nosotros no hemos querido ver que seguimos votando por lo caduco, somos nosotros los que no hemos desarrollado una política nueva, creyendo en perfiles diferentes y sobre todo, somos nosotros los que no entendemos que no debemos dividirnos y defender a quienes nunca nos han defendido.
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