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Polémico ex tesorero municipal sigue mandando en Tacámbaro

El ex tesorero ligado a grupo criminal y sentenciado en EU por trata de personas, renunció por los escándalos, pero ahora es líder del PT en el municipio y co-gobierna con el alcalde

Tacámbaro, Michoacán, 14 de enero de 2026.- Tacámbaro vive una de sus etapas políticas más oscuras y confusas. El nombre de Raudel Campos Murillo —señalado en investigaciones federales y sentenciado en Estados Unidos por delitos relacionados con tráfico de mujeres y el crimen organizado— dejó de estar en la Tesorería Municipal, pero no desapareció del poder.

Al contrario, hoy circula con total libertad en eventos oficiales, aparece en inauguraciones, mesas de trabajo y hasta como dirigente partidista, moviéndose con soltura en el corazón del Ayuntamiento.

Su salida del cargo no apagó el escándalo; apenas lo reacomodó. 

Tras renunciar en medio de cuestionamientos por sus antecedentes penales y presuntos vínculos con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) —de acuerdo con investigaciones de la Fiscalía General de la República—, Campos Murillo pasó de tesorero municipal a figura política activa del Partido del Trabajo (PT), con presencia reiterada en actividades municipales y fotografía obligada junto al alcalde.

Su influencia no terminó con su renuncia: Su esposa, Yesenia Díaz Barrera, hoy ocupa una regiduría en el Cabildo de Tacámbaro, luego de la sorpresiva renuncia definitiva de la regidora propietaria Silvia Aguilar Saldívar, supuestamente por problemas de salud. 

El propio alcalde reconoció desconocer a detalle las razones de la salida, pero la licencia definitiva abrió la puerta para que Díaz Barrera, militante del PT, llegara al cargo.

Condena en Estados Unidos y trayectoria ascendente en Tacámbaro

Documentos oficiales señalan que Raudel Campos Murillo fue acusado y sentenciado en 2022 en Estados Unidos por delitos vinculados al transporte de mujeres y menores con fines de prostitución. 

Tras cumplir condena y ser deportado a México, lejos de mantenerse fuera de la escena pública, se incorporó a la campaña electoral local y terminó al frente de la Tesorería Municipal.

Después, vino la investigación federal. La FGR afirmó que el alcalde de Tacámbaro y altos funcionarios municipales —entre ellos el tesorero, director y subdirector de Seguridad— sostuvieron reuniones con líderes del CJNG en el municipio. Los señalamientos incluyeron a Campos Murillo, quien negó vínculos criminales, pero terminó renunciando al cargo.

Aun así, su presencia pública no se redujo: El ex tesorero aparece ahora como dirigente municipal del PT, invitado especial en inauguraciones de obras, torneos deportivos y reuniones de planeación urbana, siempre cerca del círculo del poder municipal.

Renuncias, asesinatos y reemplazos convenientes

Tacámbaro vive también una cadena de episodios trágicos y sospechosos. 

El alcalde electo Salvador Bastida García fue asesinado apenas en el cargo. Luego vino la renuncia “por salud” de la regidora Silvia Aguilar Saldívar, tras la cual Yesenia Díaz Barrera —esposa del ex tesorero— tomó protesta como regidora propietaria ante el Congreso local.

El dictamen legislativo refiere comunicaciones hechas meses antes por la administración municipal notificando la ausencia definitiva. 

En medio de esa transición, la ausencia de suplente registrada y la posterior propuesta de Yesenia Díaz por la dirigencia del PT alimentaron la percepción ciudadana de un acomodo político quirúrgico.

Poder que no se va… sólo cambia de silla

Aunque ya no firma como tesorero, Raudel Campos Murillo sigue sentándose en la mesa donde se toman decisiones, ahora como “dirigente partidista”, interlocutor en temas migrantes, invitado en obras públicas y participante en mesas de imagen urbana. 

Su nombre aparece, sus fotografías circulan y su pasado judicial resuena.

La pregunta que se abre en Tacámbaro es inevitable: ¿Renunció al poder… o simplemente lo redistribuyó?

Entre condenas en Estados Unidos, investigaciones federales, reuniones atribuidas con el CJNG, cambios súbitos en el Cabildo y la llegada de su esposa como regidora, el ex tesorero no solo no desapareció de la política local: Hoy parece estar más cómodo que nunca en ella.

Mientras tanto, la ciudadanía observa, comenta y se pregunta quién gobierna realmente Tacámbaro: El alcalde en turno… o el hombre que renunció en escándalo y volvió como dirigente, acompañado ahora de su propia regidora.

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