#UnDíaPorTodas exige respeto a la vida antes y después de nacer
Es lamentable que lo único que se ofrece a la mujer ante un embarazo inesperado es el aborto, cuando en realidad lo que necesita es apoyo para salir adelante con su hijo, afirma la agrupación mexicana

Ciudad de México, 25 de noviembre de 2020.- Según comunicado de prensa: En tiempos de pandemia y desde altas esferas de gobierno se promueve el aborto como un servicio de salud prioritario. Para Un Día Por Todas es lamentable; creemos que hoy lo único que se ofrece a la mujer ante un embarazo inesperado es el aborto, cuando en realidad lo que necesita es apoyo para salir adelante con su hijo.
Por ello desde nuestros inicios exigimos que la protección de la mujer incluya la protección legal plena a la vida humana en todas sus etapas, antes y después de nacer, sin discriminar estas vidas por su grado de desarrollo, por su salud o por su origen. No queremos que se use la causa de la mujer como bandera para imponer la despenalización del aborto.
A nueve meses de vivir esta pandemia sin duda hemos experimentado y afrontado grandes cambios en nuestra vida. Ya sea en el ambiente laboral o en el personal, nuestra vida cotidiana es otra. Todos, desde nuestra realidad, hacemos lo propio para salir adelante y cuidar nuestra salud y la de los que amamos. Y en particular hay un grupo que con esperanza y gran fuerza lucha para salir adelante: la madres solteras o que por alguna circunstancia ya no tienen pareja.
Según datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) para 2019, el 73% (36.2 millones) de las mujeres de 15 años y más ha tenido al menos un hijo y de entre ellas, el 9.9% son madres solteras. 70.6% es la tasa de participación económica de las madres solteras en nuestro país [2]. Como vemos las mujeres que tienen hijos y están solas, a pesar de su difícil situación, nos muestran su aporte y empeño.
Queremos compartir contigo el caso de Graciela Aceves Jiménez, quien es madre soltera y expuso su testimonio para la campaña “No hablen por todas”. Ella se embarazó a los 18 años y señala que su hijo no fue un impedimento para salir adelante. A los grupos que están a favor del aborto Graciela les dice: “No hablen por todas cuando dicen que necesitas matar a tu hijo para desarrollarte profesionalmente, porque truncas tu carrera, tu vida, tus proyectos. Yo soy madre soltera desde los 18 años y jamás fue impedimento crecer y realizarme. Mi hijo y yo pasamos por un largo proceso hasta que nuestros planes lograran concretarse”.
Al ver el testimonio de Graciela podemos darnos cuenta de que las madres solteras pueden:
- Sentirse orgullosas de sus hijos.
- Ser grandes profesionistas.
- Sentirse realizadas con su vida.
- Superarse y salir adelante.
Graciela es muy enfática al señalar que el aborto no es un derecho. La manera en que ella ha llevado su vocación de madre soltera nos muestra que su decisión por la vida no fue obstáculo alguno para salir adelante: “Superarse es posible con todo el esfuerzo, la constancia, dedicación y el amor”.
Es lamentable cómo para algunas otras mujeres un embarazo inesperado es una limitante para continuar con sus planes y sueños. Por citar un caso, quizá recordarás a la actriz Michelle Williams quien expresó en el momento de recibir un premio Globo de Oro que gracias al “derecho” que tienen las mujeres “a elegir” en su país (forma de nombrar el aborto), pudo dedicarse a filmar la película que le permitió ganar dicho premio, dando a entender que ella recurrió al aborto. Para ella, dedicarse a su carrera fue más importante que preservar la vida de su hijo en gestación.
Toda vida vale y ante un embarazo inesperado existen diversas opciones que brindan a la mujer el apoyo necesario para salir adelante con su hijo. Organizaciones como VIFAC, Mater Filius, Yoliguani, Casa Mi Ángel, entre otras, ofrecen apoyo como hospedaje, alimentación, capacitación para el trabajo, atención médica y psicológica a mujeres embarazadas. Como vemos, es mentira que el aborto es la única opción ante un embarazo inesperado y una situación de vida vulnerable.
Cuidemos y resguardemos la vida de todo ser humano en cualquier etapa de la vida, antes de nacer y hasta el momento de la muerte.