Michoacán celebra 51 años del descubrimiento de los santuarios de la Mariposa Monarca
El 9 de enero de 1975 se localizó el refugio invernal en el Cerro Pelón, marcando un hito científico para la biodiversidad global
Morelia, Michoacán, 09 de enero de 2026.- Michoacán conmemora hoy más de medio siglo desde que el mundo científico fijó sus ojos en los bosques michoacanos. Se cumplen 51 años de la localización de los santuarios de la Mariposa Monarca, un hallazgo que transformó al oriente del estado en un santuario de importancia mundial.
El secretario de Turismo, Roberto Monroy García, recordó que este descubrimiento fue el resultado de décadas de investigación y la culminación de un esfuerzo binacional que hoy permite a Michoacán ser el anfitrión de una de las migraciones más asombrosas del planeta.
Historia de un hallazgo asombroso
El camino hacia el Cerro Pelón, en Zitácuaro, fue guiado por la perseverancia de investigadores y colaboradores:
- La Visión: Los canadienses Fred y Norah Urquhart pasaron años marcando mariposas en Norteamérica, sospechando que estas viajaban hacia el sur, pero sin conocer el destino exacto.
- El Hallazgo: Fueron Kenneth C. Brugger y la mexicana Catalina Aguado quienes, en 1975, abrieron camino entre los bosques de oyamel para encontrar las colonias de hibernación.
- El Legado: Este hecho permitió que la UNESCO declarara la Reserva de la Biosfera como Patrimonio de la Humanidad, protegiendo el hábitat de millones de lepidópteros.
Temporada 2026: Las «Novias del Sol»
Actualmente, los bosques michoacanos se encuentran en pleno apogeo de la temporada de hibernación, la cual se extenderá hasta marzo de 2026. Los santuarios abiertos al público son:
- El Rosario (Municipio de Ocampo)
- Sierra Chincua (Municipios de Angangueo y Senguio)
- Santuarios de Zitácuaro
Recomendaciones para el Visitante
La Sectur invita a los turistas a planificar su visita a través del portal [enlace sospechoso eliminado].mx, recordando la importancia de seguir los protocolos de conservación:
- Mantener el silencio durante el recorrido.
- No tocar ni capturar a las mariposas.
- Seguir los senderos establecidos para proteger la flora local.




