Iglesia reunirá a mil voces en el Segundo Diálogo Nacional por la Paz
Más de mil líderes se reunirán en el ITESO para consolidar una agenda ciudadana que recupere territorios donde el Estado ha perdido el control
Guadalajara, Jalisco, 12 de enero de 2026.- La Iglesia Católica en México reunirá a más de 1,000 líderes de diversos ámbitos en la segunda edición del Diálogo Nacional por la Paz, que se realizará del 30 de enero al 1 de febrero en la sede de la universidad jesuita ITESO en Guadalajara, Jalisco.
Un comunicado difundido por la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) este 12 de enero, tras una conferencia de prensa, indica que en el evento participarán 1,370 personas, entre ellos obispos, sacerdotes y laicos católicos, víctimas de la violencia, universitarios, empresarios, autoridades, intelectuales, expertos y personas de distintas confesiones religiosas.
El Diálogo Nacional por la Paz, además de la CEM, es impulsado por la Dimensión Episcopal para los Laicos, la Conferencia de Superiores Mayores de Religiosos de México (CIRM) y Jesuitas México. El comunicado destacó que esta edición no será simplemente “un evento”, sino “el inicio de una década decisiva para México”.
Este diálogo surgió tras el asesinato de los sacerdotes jesuitas Javier Campos y Joaquín Mora en Cerocahui, Chihuahua, en junio de 2022. Esto, indica el comunicado, “sumado a cientos de miles de asesinatos y desaparecidos en el país, detonó el movimiento de escucha más grande en la historia reciente de México: más de mil foros en todo el territorio nacional que documentaron más de 20 mil voces de víctimas, comunidades indígenas, jóvenes, empresarios, académicos, iglesias y organizaciones civiles”.
“De este proceso surgió la Agenda Nacional de Paz, el diagnóstico más completo y participativo sobre la crisis de violencia en México, que evidenció amplios territorios donde el Estado ya no gobierna y donde la violencia se convirtió en la única ley”, añade.
Durante el evento, recoge el comunicado, los participantes resaltaron que “sin verdad y justicia para las víctimas no hay paz para nadie”. “México no está condenado a la violencia. La paz es posible, es medible y debe comenzar hoy”, aseguraron tras recordar que el origen de este movimiento fue un fatídico tiroteo que conmocionó a la comunidad religiosa. (CON INFORMACIÓN DE: ACIPRENSA)




