Piden a la Real Academia Española que incluya el término cristianofobia en su diccionario
La organización civil lanza una campaña digital para que la lengua española nombre la hostilidad y violencia contra la fe cristiana
Morelia, Michoacán, 21 de enero de 2026.- La Fundación Española de Abogados Cristianos inició una campaña internacional que respalda una solicitud formal ante la Real Academia Española (RAE) para la inclusión del término cristianofobia en su diccionario oficial. La iniciativa digital, dirigida al director de la academia, Santiago Muñoz Machado, sostiene que la ausencia del vocablo invisibiliza la violencia que sufren quienes profesan dicha fe.
La organización argumenta que el diccionario de la RAE ya recoge voces como islamofobia o antisemitismo, términos utilizados con frecuencia en diversos ámbitos. Sin embargo, los impulsores de la campaña señalan que, al emplear el concepto de cristianofobia, son señalados como radicales. “¿Acaso las profanaciones a nuestros templos, el derribo de nuestras cruces o las burlas públicas a nuestras tradiciones no son ataques?”, cuestiona el colectivo de juristas.
De acuerdo con la organización, el término se emplea actualmente de manera estable y documentada para designar la aversión, hostilidad, discriminación o violencia dirigida contra personas, comunidades o símbolos cristianos por razón de su fe. La campaña justifica la petición como una necesidad para nombrar con precisión una realidad social y jurídica específica que carece de una alternativa léxica equivalente en la obra académica.
La defensa del término sostiene que su uso se encuentra acreditado en medios de comunicación, informes sobre libertad religiosa, documentos institucionales y debates parlamentarios, tanto en España como en otros países del ámbito hispanohablante. La fundación asegura que no buscan privilegios, sino igualdad de trato frente a otras religiones y el reconocimiento institucional de la intolerancia religiosa.
Por su parte, la presidenta de Abogados Cristianos, Polonia Castellanos, subrayó que desde hace años han alertado sobre la creciente hostilidad hacia este sector de la población a nivel mundial. Denunció que este fenómeno es una realidad que no puede seguir siendo ignorada por las instituciones lingüísticas, por lo que considera imprescindible que la lengua cuente con herramientas para nombrar y denunciar estos actos de violencia.
(CON INFORMACIÓN DE: ACIPRENSA)




