Comunidad animalista nacional exige justicia para «Chato» tras liberación de agresor
La Asociación de Abogados Animalistas de México denuncia que el juez Ulises Chávez Castillo contravino principios legales al liberar a Carlos N.
Morelia, Michoacán, 20 de febrero de 2026.- La comunidad animalista nacional alzó la voz para exigir justicia para “Chato”, un perro que fue asesinado a palos por un integrante de su propia familia humana.
El presunto agresor, Carlos N., fue liberado de manera inmediata por el juez de control Ulises Chávez Castillo, determinación que, acusan, contraviene los principios y fundamentos legales en materia de bienestar y protección animal.
Frank Ortiz González, director nacional de Litigio Estratégico de la Asociación de Abogados Animalistas de México (ASAAM), quien llevó el caso ocurrido en Tijuana, Baja California, en diciembre del año pasado, lamentó la resolución judicial.
Señaló que el imputado fue puesto en libertad sin siquiera considerar el riesgo que representa para la mujer adulta mayor que documentó en video la agresión y le suplicaba que se detuviera mientras golpeaba al animal, que finalmente murió a causa de los golpes.
“La defensa del agresor, el cual se encontraba vinculado a proceso y en prisión preventiva, solicitó una salida alterna con un plan de reparación del daño precario y atendiendo únicamente causas que a él le beneficiaban, el juez Ulises Chávez lo dejó en libertad”, señaló.
La denunciante es vecina del agresor y una mujer adulta mayor que, tras difundir el video y convertirse en testigo del delito de crueldad animal, ha sido amenazada en reiteradas ocasiones.
Ortiz González reprochó que el caso no fue juzgado con perspectiva de género para proteger a la mujer denunciante, ni se dictaron medidas preventivas que impidan al agresor tener nuevamente un animal de compañía.
Subrayó que el caso sacudió a Baja California por la brutalidad de los hechos y detonó manifestaciones de indignación social.
Pese al repudio colectivo, el juez de control Ulises Chávez Castillo determinó la libertad inmediata de Carlos N., agresor del perro «Chato», mediante el pago de una pena inferior a 30 mil pesos, monto que podrá cubrir en un plazo mayor a dos años y medio.
“Fue un caso que llamó la atención de todos los medios de comunicación y de la sociedad en general por el grado de crueldad animal, pero el agresor salió sin ningún problema de prisión”, afirmó Frank Ortiz González, director de Litigio Estratégico de la Asociación de Abogados Animalistas de México (ASAAM).
El abogado recordó que la legislación de Baja California reconoce a los animales como sujetos de especial protección en su artículo séptimo, además de la tutela prevista en el artículo cuarto de la Constitución Federal. “Pero el juez Ulises Chávez dijo que para él no era una debida justificación y por ello dictó su inmediata libertad”, lamentó.
Por su parte, Jerónimo Sánchez, director en México de la organización internacional Animal Heroes, advirtió sobre el hartazgo social ante casos de extrema crueldad que permanecen en la impunidad. Informó que la organización impulsa la campaña “Cárcel al maltratador”:
«Que realmente se aplique en todo el país y sea catalogado como un delito grave, donde los agresores no puedan salir de prisión con penas que parecen una burla”, señaló.
A su vez, Arturo Berlanga, presidente nacional de AnimaNaturalis, aseguró que el juez dejó en claro que para él la vida de un animal «no vale nada», a pesar de la brutalidad del asesinato. «De nada sirven los avances legislativos si existen jueces indolentes que no se apegan a las leyes y normas ya vigentes», afirmó.
Finalmente, la ASAAM anunció que dará la batalla legal para alcanzar una sanción ejemplar, garantizando que el caso no quede impune ni sujeto al arbitrio de los imputados.




