Brissa Arroyo propone declarar a los caballos bailadores como patrimonio cultural de Michoacán
La iniciativa busca el equilibrio entre la preservación de tradiciones y el bienestar animal, rechazando cualquier forma de maltrato
Morelia, Michoacán, 22 de abril de 2026. – La diputada local Brissa Arroyo presentó una iniciativa de ley para proteger a los caballos bailadores y considerar esta actividad como parte del patrimonio cultural de nuestro estado, bajo un enfoque de respeto y cuidado integral.
La coordinadora del Grupo Parlamentario del PRD explicó que esta tradición es un símbolo fundamental de la identidad michoacana y mexicana. Sin embargo, enfatizó que la cultura debe avanzar de la mano con la ética y la responsabilidad social.
«Es un llamado a proteger el bienestar de estos animales, su integridad física y emocional, asegurando que no sean sometidos a tratos crueles. Sería incongruente que la violencia sea el motor de una expresión artística en lugar del talento y el vínculo de respeto», afirmó la legisladora.
Puntos clave de la propuesta:
- Protección y Bienestar: Establecer que las prácticas de adiestramiento y exhibición se realicen sin violencia, dignificando la integridad del animal.
- Identidad y Economía: Al ser considerada patrimonio, la actividad obtendría herramientas para su fomento y promoción, impulsando el desarrollo económico local.
- Seguridad: Garantizar que el manejo adecuado de los ejemplares proteja tanto a los jinetes como a los espectadores.
- Evolución Ética: Promover que la tradición se mantenga viva mediante prácticas responsables que fomenten la empatía y la compasión.
Rumbo a la UNESCO
Además de la iniciativa local, Brissa Arroyo presentó un exhorto para postular a los caballos bailadores como candidatos a ser declarados Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
Argumentó que este reconocimiento internacional proporcionaría los mecanismos necesarios para preservar una herencia que define a cientos de familias michoacanas, promoviendo siempre el diálogo, la convivencia familiar y, por encima de todo, el respeto absoluto hacia los seres vivos.




