Renuncian mandos policiales en Nahuatzen; exigen pronta intervención estatal
El director y el subdirector de Seguridad Pública dejaron sus cargos tras los recientes hechos violentos en la región.
Nahuatzen, Michoacán, 01 de julio de 2026.– La Dirección de Seguridad Pública de Nahuatzen se quedó formalmente sin mando operativo luego de que el director y el subdirector de la corporación presentaran su renuncia de manera simultánea. La información fue confirmada por el diputado local del PRD, Octavio Ocampo Córdova, quien lanzó un llamado urgente al Gobierno del Estado para agilizar el nombramiento de los relevos.
El legislador local detalló que el presidente municipal ya notificó de manera oficial la salida de ambos mandos. Advirtió que la acefalia en la corporación es una situación altamente preocupante debido al complejo contexto de inseguridad que se vive en este sector de la Meseta Purépecha.
Ocampo Córdova recordó que el municipio de Nahuatzen mantiene vigente un convenio de coordinación en materia de seguridad con el Gobierno de Michoacán. Bajo este esquema legal, corresponde directamente a la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) del estado designar a los perfiles que asumirán la titularidad de la policía local.
“La ausencia de director y subdirector no debe prolongarse, ya que se trata de cargos fundamentales para la operatividad de la policía municipal”, advirtió el diputado, haciendo referencia a la vulnerabilidad de la zona tras los recientes hechos violentos, entre los que destaca el ataque donde fueron asesinados elementos de la Guardia Civil y la posterior captura de un presunto implicado.
El perredista señaló que el panorama actual evidencia una problemática mayor: cada vez resulta más complejo integrar y retener al personal en las corporaciones policiacas municipales. La violencia generalizada en Michoacán y el resto del país ha provocado una ola de renuncias masivas y desalienta de forma crítica el ingreso de nuevos cadetes.
Finalmente, el legislador recalcó que es indispensable mantener controles de confianza y evaluaciones permanentes dentro de los cuerpos policiales, con el único fin de blindar a las instituciones locales y cerrar el paso a posibles infiltraciones de la delincuencia organizada.




