El Papa León XIV publica la encíclica Magnifica Humanitas sobre la ética en la inteligencia artificial
El Sumo Pontífice advierte sobre los riesgos de subordinar la dignidad humana a los algoritmos y la productividad
Morelia, Michoacán, 17 de junio de 2026.- En un documento histórico que redefine la postura de la Iglesia Católica ante la era digital, el Papa León XIV publicó su primera carta encíclica titulada Magnifica Humanitas.
El texto ofrece un profundo discernimiento antropológico y ético sobre el avance de la inteligencia artificial (IA), advirtiendo con firmeza sobre los riesgos de que el progreso técnico termine por reducir al ser humano a un simple dato, función o métrica de productividad.
Tomando como punto de partida el 135° aniversario de la emblemática encíclica Rerum Novarum de León XIII, el nuevo Pontífice sitúa la llamada «cuestión social» en la era de los algoritmos.
El documento plantea que la humanidad se encuentra en una encrucijada crucial de su historia, debiendo elegir entre «levantar una nueva torre de Babel» impulsada por la arrogancia tecnocrática y la concentración del poder digital, o edificar una comunidad global basada en la justicia y la fraternidad.
El núcleo central del mensaje papal radica en la defensa de la dignidad ontológica de la persona, la cual antecede a cualquier cálculo computacional.
León XIV enfatiza que, si bien la IA es capaz de procesar, optimizar y simular el lenguaje con una rapidez sorprendente, carece por completo de conciencia, libertad y responsabilidad moral. Por ello, la Iglesia insiste en que las máquinas pueden acompañar y facilitar los procesos, pero jamás sustituir la reciprocidad, la ternura y el roce de los encuentros humanos reales.
Asimismo, la encíclica manifiesta una honda preocupación por el impacto de la automatización en las familias trabajadoras, los sesgos invisibles que dictan decisiones trascendentales y el peligro del aislamiento afectivo en los menores de edad.
En el ámbito de la seguridad internacional, el Santo Padre lanza una severa condena contra el uso de la IA en la industria bélica y las armas autónomas, exigiendo de manera urgente «desarmar» el desarrollo tecnológico para sustraerlo de las ambiciones de dominio económico y militar.
Finalmente, el líder de la Iglesia Católica reparte responsabilidades institucionales y exhorta a los gobiernos, universidades y empresas tecnológicas a diseñar regulaciones firmes que aseguren la transparencia y la trazabilidad de los datos.
Magnifica Humanitas concluye con un llamado al diálogo multilateral para garantizar que la tecnología se mantenga estrictamente al servicio del bien común y del desarrollo integral, recordando que la fragilidad y la empatía siguen siendo la riqueza más grande de la condición humana.




