Obispos europeos rechazan financiamiento público del aborto y defienden la dignidad humana
La COMECE expresa satisfacción ante la negativa de la Comisión Europea para elevar iniciativa que buscaba promover el aborto con recursos de los contribuyentes
Ciudad del Vaticano, Vaticano, 05 de marzo de 2026.- La Iglesia en Europa ha expresado con firmeza que el aborto “es gravemente contrario a la ley moral” y defendido que las mujeres “nunca deberían sentirse obligadas a abortar debido a presiones sociales o económicas”.
La contundente declaración de la Comisión de las Conferencias Episcopales de la Unión Europea (COMECE) se produce tras el rechazo por parte de la Comisión Europea a la iniciativa My Voice, My Choice (Mi voz, mi elección), que proponía la creación de un mecanismo que promoviera el aborto financiado con los impuestos de los ciudadanos europeos. En un comunicado, la Presidencia de este organismo manifiesta su satisfacción por la decisión de no elevar esta propuesta al Parlamento y al Consejo.
A su juicio, “esta decisión reconoce claramente la necesidad de respetar los límites de las competencias de la Unión Europea y de salvaguardar el principio de subsidiariedad”. En este contexto, los obispos europeos recuerdan la “enseñanza constante de la Iglesia Católica” respecto al aborto, subrayando que la investigación científica “confirma cada vez más que desde la fecundación surge un nuevo ser humano, dotado de dignidad intrínseca y merecedor de la protección fundamental debida a toda vida humana”.
Aunque respaldan esta decisión, advierten sobre otras iniciativas que desde la Unión Europea atacan los valores provida. En concreto, expresan su “seria preocupación” ante el hecho de que la Comisión afirme explícitamente que los fondos europeos, en un principio destinados a evitar que las familias caigan en la pobreza, puedan “utilizarse para proporcionar acceso transfronterizo a servicios de aborto”. Declaran que esta medida se apartaría de su finalidad original y correría el riesgo “de generar fricciones políticas en lugar de reforzar la cohesión”.
Para los obispos europeos, este enfoque no constituye un verdadero apoyo a las mujeres en situación de vulnerabilidad, ya que lo que realmente necesitan es “una asistencia social, económica y sanitaria eficaz que les permita llevar su embarazo a término sin sufrir consecuencias sociales o económicas negativas para ellas o para su hijo”, aseguran. En su declaración, difundida este 4 de marzo, remarcan que lo que Europa necesita verdaderamente es un apoyo concreto y sostenido a las mujeres.
“Las mujeres deben ser realmente ayudadas a acoger la maternidad y nunca deberían sentirse obligadas a abortar debido a presiones sociales o económicas”, sentencian. Exhortan también a desarrollar políticas que refuercen la protección de la maternidad, el apoyo a la familia y la inclusión social. Por último, instan a que las cuestiones que afectan a la dignidad intrínseca de la persona humana no sean instrumentalizadas en el debate político ni utilizadas con fines ideológicos.
(CON INFORMACIÓN DE: ACIPRENSA)




