Saúl, un rebelde con causa
Saúl, senador de la República, ha sido una de las pocas personas que han enfrentado la enorme presión de lo que significa rebelarse
Morelia, Michoacán, 23 de febrero de 2026.- Saúl, senador de la República, ha sido una de las pocas personas que han enfrentado la enorme presión de lo que significa rebelarse. No lo veamos como una posición desafiante a la presidenta, sino como una petición legítima que establece la constitución. Son dos cosas distintas que, de manera clara, se entienden a la perfección, sobre todo cuando el tema del nepotismo no estipula limitaciones, al menos hasta el periodo del 2030.
Pero, más allá de eso, el legislador ha tenido que sortear contratiempos y una fuerte presión por una aspiración legítima a la gubernatura. Todo eso, además de que mete ruido en las bases del partido de Morena, puede poner en jaque a la unidad de no atenderse el rubro. No cuesta nada darle la oportunidad de que se mida a un proceso que, al fin y al cabo, resolverá la ciudadanía para facilitar la democracia que nace de las bases.
Será el pueblo quien determine si el nepotismo se expone en todas sus letras. Siendo así, el pueblo será el mejor juez para calificar qué es y qué no es viable en una aspiración, sobre todo cuando se trata de una encuesta. Allí, de hecho, puede manifestar sus discrepancias o, en su defecto, su soporte irrestricto a una causa que, desde nuestra perspectiva, hemos calificado como legítima.
El menor de los Monreal, por ejemplo, sigue afianzado en la cima de las preferencias en la carrera por la gubernatura. En los registros de enero y febrero, hasta donde tenemos pleno conocimiento, Saúl continúa en el ánimo de la población, especialmente porque ha tenido el apoyo de la ciudadanía a lo largo y ancho de la geografía zacatecana. No hay, por lo menos ahora, alguien que tenga presencia y estructura como Monreal en todos los municipios y localidades. Hace poco, de hecho, mostró la capacidad de convocatoria en una asamblea de información donde hubo miles de asistentes que, coordinados, vitoreaban el nombre de gobernador; por eso no puede descartarse.
Él, que es digno de reconocerse su trayectoria, es un protagonista de la política de Zacatecas plenamente consagrado. Esa es la peculiaridad principal, el epíteto. Siendo así, no hay por qué segregar a una contienda que, de plano, la decide la gente, no las cúpulas del poder. Al establecer un criterio como la encuesta, él llegará hasta donde los sectores así lo decidan. Es tan sencillo y simple.
Para quienes han sido electos por medio de encuestas, saben a la perfección que no es una tarea sencilla, especialmente cuando hay un nivel de competitividad mayúsculo que siempre debe considerarse por lo que representa.
En el caso de Saúl, que viene trabajando desde hace más de 27 años a ras de tierra, sabe lo que significa un proceso electoral y una posición a la que aspira. No hay mucha distancia en ello, sobre todo si tomamos en consideración que el menor de los Monreal ha ganado elecciones con categoría, inclusive imponiéndose a rivales de mucho peso en Zacatecas.
Siendo así, no cuesta nada darle la oportunidad de medirse, máxime cuando Saúl tiene mucho arrastre y presencia en los municipios. Cuenta, sin ir más lejos, con un liderazgo que lo representa. De hecho, podemos decir que pasó la prueba de fuego al convocar a un mitin de información nutrido, en el que no solo posibilitó el ingreso a gran escala, sino que reivindicó que es, por mucho, el relevo generacional que en su momento hizo énfasis el expresidente López Obrador.
Y Saúl, a plomo, seguirá manteniendo su misma posición. Está, además de ello, en todo su derecho de exigir cancha pareja en un proceso que está única y exclusivamente en manos del pueblo de Zacatecas. Estando así, tiene que respetarse el orden constitucional en todas sus letras.
Nada prohíbe al senador ir en busca de la candidatura bajo la nomenclatura de una alianza que muy pronto se ratificará y oficializará. De ese modo, habrá que esperar los tiempos oficiales para definir el rumbo. Siendo así, hay una causa muy fuerte que defiende a capa y espada el legislador. No es un chantaje ni mucho menos un berrinche: se trata de hacer valer la constitución que, desde los tiempos de la 4T, ha florecido por los cambios de fondo que se han llevado a cabo.
Hay que estar muy atentos a lo que puede llegar a pasar en Zacatecas. Cualquier grieta o fisura puede llegar a poner en riesgo la continuidad. Saúl, por lo que representa políticamente en su estado natal, puede ser un punto de quiebre para Morena si no lo toman en cuenta. Quienes deciden son el pueblo, no las cúpulas del poder.
De hecho, la aspiración legítima de Monreal viene tomando forma y sentido desde hace un par de años que la gente, con ojos de continuidad, ha puesto principal acento en él, sobre todo cuando es un rebelde con causa, que muestra su capacidad y compromiso con la 4T.




