Cámara de Diputados rechaza reforma electoral impulsada por Claudia Sheinbaum
La iniciativa no alcanzó la mayoría calificada debido al voto en contra del Partido Verde y el Partido del Trabajo
Ciudad de México, 11 de marzo de 2026.- La Cámara de Diputados desechó este miércoles la iniciativa de reforma constitucional en materia electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. El proyecto no alcanzó la mayoría calificada necesaria (dos terceras partes de los legisladores presentes) debido a que los partidos aliados de Morena, el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y el Partido del Trabajo (PT), se sumaron al bloque opositor para votar en contra del dictamen.
Tras una intensa jornada de debate en el Palacio Legislativo de San Lázaro, la votación evidenció una ruptura en la unidad del bloque oficialista. Aunque la bancada de Morena votó de manera compacta a favor de la propuesta presidencial, los sufragios de sus aliados estratégicos resultaron decisivos para impedir que la reforma alcanzara el umbral constitucional exigido.
El PVEM y el PT, que tradicionalmente han acompañado las iniciativas del Ejecutivo, argumentaron diferencias sustanciales en puntos clave del dictamen. Entre las razones del rechazo destacaron la falta de consensos en torno al financiamiento público de los partidos y las modificaciones al sistema de representación proporcional, elementos que, según los representantes de ambas fuerzas políticas, ponían en riesgo la equidad y la pluralidad del sistema democrático.
Durante la sesión, el PVEM señaló que, si bien comparten los ideales de la llamada «Cuarta Transformación«, no se agotaron las instancias de diálogo para construir un proyecto que incluyera las visiones de todos los sectores. Por su parte, la bancada del PT calificó la propuesta en sus términos actuales como un posible retroceso para las minorías políticas, reafirmando que su voto en contra respondía a la defensa de su autonomía institucional.
La oposición, integrada por el PAN, PRI y Movimiento Ciudadano, celebró el resultado y reiteró sus críticas a la iniciativa, a la cual tacharon de «centralista» y «unilateral» desde su presentación.
Ante el rechazo de la reforma constitucional, el coordinador de la mayoría de Morena, Ricardo Monreal, reconoció que no se lograron los acuerdos con las fuerzas aliadas. No obstante, adelantó que el Gobierno Federal y su partido comenzarán a trabajar de inmediato en un «Plan B» que contemple reformas a leyes secundarias, las cuales solo requieren de una mayoría simple para ser aprobadas.
Por su parte, desde el Ejecutivo, la presidenta Sheinbaum evitó calificar el voto de sus aliados como una traición, aunque lamentó que la propuesta de austeridad y democratización de las instituciones electorales no prosperara en esta instancia legislativa. Con este resultado, la reforma electoral se convierte en el primer gran proyecto estratégico de la actual administración que es frenado en el Congreso por la falta de apoyo de su propia coalición.




