México y 13 países mundialistas enfrentan graves amenazas a la libertad religiosa
El informe de Ayuda a la Iglesia Necesitada revela altos índices de persecución y discriminación en naciones participantes del torneo de fútbol
Ciudad de México, México, 15 de junio de 2026.- México y otros 13 países que participarán en el próximo Mundial 2026 enfrentan serias amenazas a la libertad religiosa, según el más reciente informe global de la organización internacional Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN). El documento revela que en estas naciones se registran violaciones significativas a los derechos humanos y a la libertad de culto, lo que enciende las alarmas internacionales en el marco del evento deportivo.
De acuerdo con el estudio de ACN, la lista incluye a naciones de diversas regiones del planeta que han clasificado para la justa mundialista. Entre los países señalados se encuentran potencias futbolísticas y gobiernos de distintos signos políticos, donde las minorías religiosas sufren desde discriminación institucional y restricciones legales hasta persecución violenta por parte de grupos extremistas o de los propios Estados.
En el caso específico de México, el informe detalla que, aunque existe un marco legal que garantiza la libertad de cultos, persisten zonas de alto riesgo para los líderes religiosos, particularmente en regiones afectadas por el crimen organizado. Los sacerdotes y pastores en comunidades vulnerables enfrentan extorsiones, amenazas y violencia física, convirtiendo el ejercicio de su labor en una actividad de alto peligro.
La organización internacional destaca que el Mundial 2026, que será albergado de forma conjunta por México, Estados Unidos y Canadá, representa una plataforma global idónea para visibilizar estas problemáticas. Ayuda a la Iglesia Necesitada hace un llamado a los comités organizadores y a los gobiernos anfitriones para que utilicen la atención mediática del torneo como un mecanismo de presión en favor de los derechos fundamentales.
El reporte también pone especial énfasis en la situación de países de África y Asia que participan en la competencia, donde las leyes contra la blasfemia y las restricciones a la conversión religiosa son utilizadas de manera sistemática para castigar a los ciudadanos. Estas normativas punitivas vulneran los tratados internacionales de derechos humanos suscritos por las federaciones deportivas que integran la FIFA.
Especialistas en geopolítica y religión coinciden en que el fútbol no debe aislarse de la realidad social y humanitaria de los países competidores. La discriminación religiosa en estas 14 naciones mundialistas demuestra que la intolerancia sigue siendo un desafío global urgente, el cual requiere una respuesta firme de los organismos internacionales antes del pitazo inicial del torneo.
Finalmente, el organismo humanitario instó a las delegaciones deportivas y a las organizaciones civiles a no ignorar estos indicadores durante las coberturas del Mundial 2026. ACN reiteró que la verdadera fraternidad internacional que promueve el deporte solo puede alcanzarse cuando se respete de manera plena el derecho de cada individuo a profesar y vivir libremente su fe.




