Voto a conciencia del PT
El PT tiene la potestad de otorgar o negar la aprobación de proyectos basándose en los criterios o intereses que posee en el colectivo
Morelia, Michoacán, 16 de marzo de 2026.- La democracia participativa, que se originó a partir de las luchas sociales, propició transformaciones significativas en el poder constituyente. El poder reformador, mediante esos ajustes a la carta magna, reguló numerosos aspectos que no pueden ser vulnerados o alterados, dado que existen mecanismos y métodos para efectuar una ponderación previa de las facultades del legislativo federal. Hay ordenamientos jurídicos y normas que son letra sagrada. En esa tesitura, por la naturaleza, se puede desechar o bien avalar.
Indudablemente, es necesario contar con un trabajo previo que se adhiera a un procedimiento delineado para continuar con dicho acompañamiento. Me refiero a la labor de comisiones y, por ende, al análisis y la discusión en una asamblea. En este caso, será la decisión de cada una de las fuerzas, ya sea en el ámbito colectivo o individual, la que determinará el destino del proyecto o el dictamen. Considerando que este proceso no debe ser coaccionado ni ejercer medidas de presión, cada legislador poseerá el derecho de votar a favor o en contra. Es la naturaleza de una república que, en términos rigurosos, debe comportarse de esta manera.
El Partido Verde Ecologista de México y el Partido del Trabajo se comportaron bajo ese derecho incuestionable. Incluso, ellos reunieron todos los elementos que requerían análisis y, con firmeza y conciencia, optaron por no apoyar la reforma electoral. Por consiguiente, el respeto y el derecho a expresar discrepancias son fundamentales, y ambas fuerzas han establecido su posicionamiento que, por encima de cualquier otra consideración, debe ser respetado. Siendo así, me parece que el tema ha ido escalando con una narrativa punitiva e inmerecida para los partidos aliados. No es posible evaluar una perspectiva que, en todas las circunstancias, representaba una regresión al centralismo.
De hecho, nuestra historia está marcada por esas conquistas sociales que nacieron de las demandas públicas. Una de ellas, en definitiva, equilibrar las voces en los parlamentos por razones simples de pluralidad. Es la realidad social que debe prevalecer, especialmente cuando nos encontramos bajo un monopolio partidista como el PRIAN. Efectivamente, subrayamos la necesidad de remitirnos a los años ochenta para comprender el avance significativo. Todo eso marcó un hito porque adoptamos nuevos recursos y disposiciones para romper con el viejo molde.
En consecuencia, sostenemos la creencia de que algunos líderes de Morena están equivocados al criticar con vehemencia las resoluciones que el Partido del Trabajo tomó. Lo que sucedió en Oaxaca fue un linchamiento mediático que, de no tener en cuenta las formas, puede provocar un desgaste considerable. Como se ha mencionado anteriormente, en una democracia deben ser aceptadas todas las manifestaciones, especialmente si son de minorías o grupos disidentes. Eso, por cierto, también debe ser respetado por quienes no piensan igual. Bastante trabajo costó que se aceptara la pluralidad en ese sistema de partidos.
Así, el PT tiene la potestad de otorgar o negar la aprobación de proyectos basándose en los criterios o intereses que posee en el colectivo. Además de ello, el Partido del Trabajo, hasta ahora, acompañó cada una de las iniciativas de la presidenta. Se ha afirmado que el Plan B será examinado meticulosamente para identificar las posibles ventajas y desventajas que podrían presentarse, dado que el contenido en sí mismo hace referencia a los congresos locales y los ayuntamientos. Aun así, el PT votará a favor por el compromiso con la 4T.
Pese a ello, son elementos que necesitan ser considerados cuidadosamente, ya que la diversa representación, desde los estados y los municipios, también es vital para proteger la democracia participativa. Es ahí donde se forja mucho del trabajo local, pero sobre todo se atienden las necesidades de la gente. El líder de la fracción parlamentaria del PT en San Lázaro, Reginaldo Sandoval, abordó la importancia de mantener los principios de un federalismo, ya que estos constituyen los cimientos de una lucha social, resultado del trabajo conjunto de partidos y organizaciones civiles.
Es cierto, no fue fácil tomar la decisión de votar en contra, justamente debido al ambiente adverso que se aproximaba; no obstante, debemos apreciar el valor y el coraje del PT, que ha actuado en defensa de sus principios más allá de la cuestión de alianzas. Sería un error grave de cálculo defenestrar lo que ha ido aportando en votos el PT. Es, sin ir más lejos, el mejor aliado que ha tenido el lopezobradorismo. Es buen momento para que ellos reconozcan eso y no se les cuestione tanto. Sus sufragios, de manera tan sencilla, son y continuarán siendo esenciales para que el proyecto gubernamental continúe avanzando tal como se ha anticipado. El Plan B, que es una propuesta de cambio a la Constitución, necesita una mayoría calificada. Esa es la gran diferencia para no tomar medidas drásticas de romper una coalición.
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